BOLIVAR, SANTA ANA y LA LOA DE LOS SANTOS REYES MAGOS

QUINTA DE SAN PEDRO ALEJANDRINO: Santa Marta (Dpto. del Magdalena, Colombia)

Recorrer lugares comunes, históricos, para culminar un periplo personal: Bolívar y sus últimos días en la costa del Caribe. Un hacendado de origen español y un médico, impresionados por la heroicidad del prócer venezolano y su sueño libertario americano, ofrecen afectuosos hospitalidad el uno y atención médica el otro, pero demasiado tarde, la salud del héroe ya estaba minada. Confrontadas y criticadas las ambiciones políticas de este pro-hombre por otros iguales a él en carne y hueso, pero no en sus ansias visionarias contra la explotación de potencias extranjeras, entrega su último suspiro en una hacienda de origen español.

Como avatar, ahora, de una deuda contraída, el recorrido turístico de la hacienda que exhala recuerdos de la muerte del afamado general, a través del sitio físico, de la naturaleza mantenida –árboles, plantas, enredaderas, estanques- y de carteleras ahora, cuya lectura suplanta la aventura del forjador de la visión bolivariana, arroja un sabor amargo: el desarraigo histórico de la masa informe y desconocida del pueblo.

El recorrido interpretativo sugiere, por ella misma, esta evocación ¿….y donde estaba el pueblo, los soldados rasos (la cantidad de pobres obligados, vagos, delincuentes, solteros insubordinados o de conducta escandalosa, los de costumbres sociales perniciosas, los jóvenes solteros que no prestaban auxilios a sus padres etc.,) de las campañas liberadoras del yugo español? Salvo unos pocos nombrados por textos de investigadores, escritores y cronistas – Rondón y su carga de Lanceros -, y los agraciados actores extras de películas, teleseries y telenovelas hechas por realizadores colombianos, son escasos los soldados destacados por la historia; entre ellos está Pedro Pascasio Martínez, a quién le fue concedido una pensión de $25 pesos y de la cual solo cobró una mesada pues le quedaba muy difícil ir de su pueblo a Santafé de Bogotá.

En la Hacienda San Pedro Alejandrino, además de objetos, utensilios, la arquitectura de la época, un retrato – muy apuesto y varonil- de Bolívar a los 29 años, una cama donde murió y ahora cubierta con la bandera nacional, una vajilla de Sévres (ciudad reconocida por su fina cerámica en Francia y en el mundo), muebles de la época, el Altar de la Patria y el Museo de Arte Contemporáneo para exposiciones y tendencias de consumados artistas latinos que construyen identidad latinoamericana, se vivencia el olvido samario y colombiano hacia la real obra del Libertador: lo prueba la situación social en que vivimos.

Afuera de los claustros consagrados de la Quinta, está el legado verdadero: árboles centenarios que se resisten a morir con sus largas, curvadas y rugosas ramas surcando los aires por encima de los transeúntes turistas; y resguardadas en sus astilladas cortezas, iguanas legendarias de miradas indiferentes a las exclamaciones sorpresivas de padres y niños visitantes.

Bolívar, un sueño hecho hombre en Colombia, país donde todo lo que nos identifica realmente, permanece oculto.

Quinta San pedro Alenjandrino, Santa Marta, Colombia.

Gracias a El Pata.

LOA DE LOS SANTOS REYES MAGOS: Baranoa (Dpto. del Atlántico, Colombia)

En el frontón superior de una de las tres entradas, por el lado derecho, de la Catedral de Notre Dame de París (Francia) está la historia de Santa Ana descendiente del Rey David. La vieja abuela y Joaquín acompañados de la hija María con su niño en brazos, y su esposo José. Santa Ana es patrona de ciudades en muchos países del mundo (Alemania, Austria, Canadá, Costa Rica, El Salvador, España, EE UU, Francia, Guatemala, Italia, México, Nicaragua, Perú, Argentina). Santa Ana la abuela de Dios- Hijo. Pero nada como en Baranoa: Parroquia de libres de Santa Ana de Baranoa.

Baranoa además de la abuela tiene a la madre y al niño – Dios. Lo evidencia la única Tradición Escénica Popular en Colombia (más de 100 años) como continua evocación de la promesa: “les he enviado a mi único hijo…”. Baranoa igual que los demás pueblos (en su gran mayoría) sufre los olvidos de los que estamos vivos, ya no recordamos nuestros orígenes: antes que todo…. en el principio era el verbo (la palabra).

Santa Ana de Baranoa vio echar a su sangre indígena hacia Galapa pueblo vecino, y desde entonces se desarrolló el pueblo que hasta hace poco, en todo el departamento, pronunciaba mejor el habla español. De allí la Loa de los Santos Reyes Magos, los improperios que Herodes, en contraposición a las loas majestuosas de los 3 Reyes magos, orgullosamente pronuncia por su compromiso oculto con Roma (el demonio) para que no existiera un nuevo rey liberador.

¿Por qué el recuerdo de Santa Ana a través de los años, desde el S.IV en el cristianismo oriental, y desde el siglo XIII en el Sur de Francia hasta la fecha acá en Baranoa? Si se reflexionara emblemáticamente lo que significan los símbolos, – porque estos enuncian connotaciones imprevistas y genuinas mas allá de los gustos, caso de los sobrenombres y de la tan mentada suerte – sentiríamos que hay que refulgir de nuevo la esencia de tener a la Abuela de Dios-hijo, a la Madre de Dios-hijo, al Dios-niño y a 3 sabios alquimistas más, anualmente recordándonos la promesa del Dios-Hombre que aún no hemos podido ser. Se necesita viajar hasta las raíces mismas de la creación de la materia cruda y de la Historia……

LOA PRIMERA TRADICIÓN ESCÉNICA POPULAR DE LA REGIÓN CARIBE

Gracias a Tele Baranoa

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